La primicia del ser

Es entonces, que toda máscara será quebrada donde abunde vida habrá libertad, donde haya dolor, habrá revolución, hacia adentro, hacia la mente y el corazón.
La inspiración no es sangre de un capricho, más bien es para mi, sangre de lo absoluto, y somos nosotros quienes a través de esa sangre, movemos cielo y carne, para crear lo que sentimos.

El ser es lo único, porque de allí proyecta hacia la vida toda su obra, su escenario, su argumento, y sin lo único, todo lo demás es imposible.

Hemos vivido siempre atados a un resultado, sin amar lo único amable, la causa. Es entonces que descubro esa primicia, de pronto veo al ser como lo que es, como su esencia más desnuda: un niño tremendamente frágil, pero a la vez todo valeroso en su potencial. Allí está la primicia y es allí donde inicio nuevamente a caminar hacia ese centro, ese divino presagio de abundancia, una escalera de sentidos puros.

Es el primer escalón en la primicia del ser, es la primicia del ser el primer escalón, es a lo que apuesto y a lo que vivo.

Allí no habrán dioses, solo habrá uniones, allí siempre sera hoy, incluso hoy, será demasiado lejano.

Será ahora, este instante, en esta acción de escribir, en el roce con la ropa, con la carne, con el alma, una terrible Alegría.